
Hubo bodas que se sienten.
Y esta fue una de ellas.
Jorge y Yara son juventud, risa fácil y mucha paz. Desde el primer momento nos transmitieron esa tranquilidad bonita de quien sabe que está en el sitio correcto.
En una ceremonia civil íntima, rodeados de su gente en la Quinta de Abuli , se lo dijeron todo. Sin guion. Con unos votos que se nos quedaron grabados a todos.
Y como toda buena historia asturiana, acabó con la mejor fiesta. EI DJ Jota se encargó de que nadie quisiera irse.
Esto es lo que pasa cuando dos personas se quieren bien.
Un día redondo para una pareja que transmite luz. Historias así son las que me inspiran a seguir capturando recuerdos auténticos, llenos de emoción y verdad. Si queréis que vuestra boda se recuerde con la misma magia, estaré encantado de contarla.








