
A veces solo hace falta venir una vez para saberlo.
David y Lucia viven en Madrid. Pero David tiene raíces asturianas.
Lucía vino una vez a Asturias y fue suficiente: "Aquí nos casamos".
Son pareja joven, cercana y de las que van de verdad. Sin postureo.
Gente sencilla que se quiere fácil y se rie mucho.
Eligieron el Palacio de Avilés para su ceremonia civil. Y el día nos regaló sol, luz y un aire libre precioso.
Rodeados de todos sus seres queridos, se dieron el "sí, quiero" con la ría de fondo y las montañas mirando.
Fue un día tranquilo. De abrazos largos, de lágrimas que no se esconden y de celebración con los suyos.
Porque hay bodas que no eligen lugar por moda.
Eligen lugar porque se sienten en casa.
Una boda elegante, vibrante y llena de emoción. Historias así son las que me inspiran a seguir capturando recuerdos que hablan de quiénes sois y de lo que sentís. Si queréis que vuestra historia se cuente con la misma verdad y sensibilidad, estaré encantado de hacerlo.





